A la espera del encuentro con Dios...
Autor: Rabindranath Tagore
Procedencia: Colaborador/a
Sigo caminando
"Yo buscaba a Dios toda la vida por caminos sin
cuento y por mundo sin fin.
Creí verlo en las cumbres de las montañas,
pero para cuando llegaba. Él y no estaba allí. Creí
sentirlo en la lejanía de las estrellas, pero para cuando me
acercaba, Él ya había partido.
Un día, de repente, me encontré ante un
palacio resplandeciente con un gran portal sobre el que había
escrito en letras de oro: "La casa de Dios". Me llené
de alegría y subí sin aliento los escalones que llevaban
a la entrada.
Pero cuando había levantado ya la mano para llamar
a la puerta, me asaltó la duda y mi mano quedó en el aire
sin llamar. Pensé; "Si esta es en verdad la casa de Dios
y me encuentro con Él, se acabó todo para mí. Se
acabó la alegría de la búsqueda, el motivo de caminar.
Una vez que encuentre a Dios, ¿qué voy a hacer?"
Y quedé paralizado sin llamar.
Alguien, desde dentro, había sentido mis pasos
y se oyó una voz que preguntaba: "¿Quién está
allí?" Yo eché a correr escalones abajo y me alejé
de aquel lugar con mayor rapidez aún que con la que había
venido. Y anoté el lugar en mi mente para no volver a acercarme
a él.
Sigo caminando, sigo soñando, sigo buscando.
No quiero detenerme en ningún palacio por esplendoroso que sea,
en ninguna imagen por bella que sea, en ningún concepto por perfecto
que sea. Aquél a quien anhela mi alma está por encima
de todo y más allá de todo. Él es la fuerza de
mi caminar, el aliento de mis pulmones, el motivo de mi existencia.
Seguiré viviendo la aventura de caminar, en espera de la sorpresa
eterna."