Adora y confia
Autor: Teilhard de Chardin
Procedencia: Colaborador/a
No te inquietes por las dificultades de la vida, por
sus altibajos, por sus decepciones, por su futuro más o menos
sombrío. Desea aquello que Dios desea.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultados
el sacrificio de tu alma sencilla que, a pesar de los pesares, acepta
los designios de su providencia. Poco importa que te consideres un frustrado,
si Dios te considera plenamente realizado; como le place.
Déjate con confianza ciega en este Dios que te
quiere para él. Y que llegará hasta ti, pese a que no
lo veas nunca. Piensa que te encuentras en sus manos, tanto más
fuertemente cogido, cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz. Que nada te
turbe. Que nada sea capaz de sacarte la paz. Ni el cansancio psíquico.
Ni tus equivocaciones morales.
Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro, una
dulce sonrisa, reflejo de aquella que el Señor continuamente
te dirige. Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada, como fuente
de energía y criterio de verdad, todo aquello que te llene de
la paz de Dios.
Recuerda: Todo aquello que te reprima y inquiete es
falso. Te lo aseguro en aras de las leyes de la vida y de las promesas
de Dios.
Por esto, cuando te sientas afligido y triste, adora
y confía.