Amor sin condición

Autor/a: Anónimo
Procedència: El Salmista 102

Una historia que fue contada por un soldado que pudo regresar a casa después de haber luchado en la guerra de Vietnam.

Le habló a sus padres desde San Francisco.
- Mama, Papa. Voy de regreso a casa, pero les tengo que pedir un favor: Traigo a un amigo que me gustaría que se quedara con nosotros.
- Claro, le contestaron, Nos encantaría conocerlo.
- Hay algo que deben de saber, sigo diciendo el hijo, Él fue herido en la guerra. Pisó una mina de tierra y perdió un brazo y una pierna. Él no tiene a donde ir, y quiero que se venga a vivir con nosotros a casa.
- Siento mucho escuchar esto hijo. A lo mejor podemos encontrar un lugar en donde se pueda quedar.
- No, Mama y Papa, yo quiero que él viva con nosotros.
- Hijo, le dijo el padre, tú no sabes lo que estás pidiendo. Alguien que esté tan limitado físicamente puede ser un gran peso para nosotros. Nosotros tenemos nuestras propias vidas que vivir, y no podemos dejar que algo como esto interfiera en nuestras vidas. Yo pienso que tu deberías de volver a casa y olvidarte de esta persona. Él encontrará una manera en la
que pueda vivir él solo.
En ese momento el hijo colgó el auricular. Los padres ya no volvieron a saber de él. Unos días después, los padres recibieron una llamada telefónica de la policía de San Francisco. Su hijo había muerto al caerse de un edificio, fue lo que les dijeron.
La policía creía que era un suicidio. Los padres destrozados de la noticia volaron a San Francisco y fueron llevados a la morgue de la ciudad a que identificaran a su hijo. Ellos lo reconocieron, para con horror descubrieron algo que no sabían, su hijo tan solo tenia un brazo y una pierna.