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Catalán

Estudio de la Palabra

Es el estudio de Jesucristo en la Palabra de Dios. Este estudio nace del deseo y de la necesidad de conocer a Jesús para darlo a conocer. Nos hará hacer la experiencia que Jesucristo nos hace crecer en su Amor y avanzar en su seguimiento.
El fruto y eficacia del Estudio de Evangelio se recoge cuando se hace con una cierta continuidad y marcando un cierto itinerario de los aspectos de Jesús que queremos descubrir, estudiar, profundizar.

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Propuesta de Lectio Divina personal (o en grupo)
Domingo II de Adviento_Ciclo B_Mc 1,1-8

(A) ORACIÓN

ORACIÓN

Envía sobre nosotros, Señor, tu Espíritu Santo:
que disponga nuestro corazón para escuchar tu Palabra;
que nos conceda encontrarte en ella;
y que haga que esta Palabra se convierta en vida en nuestras personas.

(B) PASOS PARA LA MEDITACIÓN

1. LEE...

¿Qué dice el texto?

Atiende a todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas. Para la comprensión del texto te pueden servir los comentarios que te ofrecemos a continuación.

Texto (Mc 1,1-8)

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y é1 los bautizaba en el Jordan. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero é1 os bautizará con Espíritu Santo."

Comentarios:

El Evangelio de Marcos, al igual que una sinfonía, comienza con una «obertura». Es el prólogo. En él anuncia el evangelista la perspectiva que regirá toda su obra, los temas esenciales y sus tensiones dramáticas. Se trata –nos advierte– de presentar al creyente el origen y fundamento de la predicación eclesial, una «alegre noticia» cuyo contenido central lo constituye la persona de Jesús, Mesías e Hijo de Dios. Son los dos títulos recogidos en la primera frase, de carácter netamente programático. En estos títulos queda indicada la verdadera identidad de Jesús. Tal identidad, que se irá desvelando y comprendiendo progresivamente a la luz de sus palabras y sus obras, es la insinuada también en la predicación de Juan (Mc 1, 2-8) y en los dos acontecimientos que preceden y preparan la actividad pública del mismo Jesús: bautismo (Mc 1, 9-11) y tentación (Mc 1, 12-13).

Tras referir muy sumariamente la misión de Juan (Mc 1, 2-3), su predicación (Mc 1, 4), su éxito (Mc 1, 5) y su género de vida (Mc 1 6), el relato culmina en el anuncio del Bautista sobre Jesús (Mc 1, 7-8). La misión de Juan es la del profeta o mensajero divino que, llevando a cumplimiento toda una serie de promesas antiguas, señala y prepara el inicio de una nueva era, la era mesiánica. La cita bíblica atribuida a Isaías, pero que en realidad es un conjunto de textos extraídos del Éxodo (Ex 23, 20), de Isaías (Is 40, 3) y de Malaquías (Mal 3, 1), proclama con claridad este papel de Juan que, como precursor del Mesías, aparece para desaparecer de inmediato. Actúa en referencia a otro y en función de otro. Su predicación se lleva a cabo en el desierto, es decir, allí donde el pueblo de Israel había sido puesto a prueba y purificado. Allí hace una nueva llamada a la purificación y a la conversión, dirigiéndose a un auditorio que representa la totalidad de los pueblos. La acogida masiva de su llamada habla del carácter decisivo y determinante de la misma. No es una simple réplica de otras llamadas precedentes. Es la última y definitiva. Lo corrobora su estilo de vida y su modo de vestir. Además de reflejar la austeridad y renuncia exigidas, ese modo de presentarse hace recordar al profeta Elías (véase 2 Re 1 8), el mayor profeta de Israel, aquél que debía volver en los albores de la era mesiánica (véase Mal 3, 22-24; Mc 9, 11-13).

Juan es, pues, el Elías de los últimos tiempos, el heraldo y precursor del Mesías. Efectivamente, al Mesías anuncia de manera inequívoca cuando, refiriéndose a Jesús, subraya su «fuerza» y su «bautizar con Espíritu Santo». Tanto la fortaleza como el don del Espíritu son prerrogativas características del Mesías esperado. Así lo habían descrito desde antaño los profetas (véase Is. 9 6; 11 2).

2. MEDITA...

¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Sugerencias:

  • El camino del encuentro y del renacimiento es paciente, “no quiere que nadie perezca”

  • El Señor viene a hacer su camino con nosotros.

-  “Prepara tu camino”.

-  ”¡ Ven, Señor !”

3. CONTEMPLA Y REZA...

¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Sugerencias:

  • Hazme, Señor, capaz de ver mis sombras a la

luz de tú gracia y ayúdame a expulsarlas con

tu misericordia infinita.

4. ACTÚA...

¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

5. COMPARTE...

Si la Lectio se hace en grupo, podéis compartir con sencillez lo que cada uno ha descubierto, para enriquecimiento del grupo.

6. DA GRACIAS...

Puedes acabar este momento con una oración: expresa a Dios lo que has vivido, dale gracias por lo que te ha manifestado, y pide al Espíritu que te haga pasar de la Palabra a la vida.

Ven, Espíritu Santo,
ilumina mi corazón para que pueda entender la Palabra,
conocer más a Jesús
y hacer que en mi vida camine con criterios evangélicos.

Fuente (comentarios y sugerencias): http://www.siervas-seglares.org

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