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Catalán

Estudio de la Palabra

Es el estudio de Jesucristo en la Palabra de Dios. Este estudio nace del deseo y de la necesidad de conocer a Jesús para darlo a conocer. Nos hará hacer la experiencia que Jesucristo nos hace crecer en su Amor y avanzar en su seguimiento.
El fruto y eficacia del Estudio de Evangelio se recoge cuando se hace con una cierta continuidad y marcando un cierto itinerario de los aspectos de Jesús que queremos descubrir, estudiar, profundizar.

Ver anteriores

Propuesta de Lectio Divina personal (o en grupo)
Domingo XXIX de tiempo Ordinario_Ciclo A_Mt 22,15-21

(A) ORACIÓN

ORACIÓN

Ayúdame, Padre, a confiar de verdad en tu fuerza y en tu ayuda.
Ayúdame a creer que puedes hacer de mí una persona nueva,
testimonio coherente y alegre de tu presencia en mi vida.
Ayúdame a estar atento a la Palabra que ahora voy a meditar
y a las posibles llamadas que me harás a través de ella.

(B) PASOS PARA LA MEDITACIÓN

1. LEE...

¿Qué dice el texto?

Atiende a todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas. Para la comprensión del texto te pueden servir los comentarios que te ofrecemos a continuación.

Texto (Mt 22,15-21)

En aquel tiempo los fariseos se fueron a deliberar y ver cómo le podrían cazar en alguna palabra. Le enviaron discípulos suyos con los herodianos a decirle: «Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas de verdad el camino de Dios y que no te importa nada el qué dirán, porque no tienes respetos humanos. Dinos tu parecer: ¿Es lícito pagar el impuesto al césar o no?». Jesús, conociendo su malicia, dijo: «Enseñadme la moneda del tributo». Ellos le presentaron un denario. Jesús les dijo: «¿De quién es esta efigie y esta inscripción?». Respondieron: «Del césar». Él les dijo: «Pues dad al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios».

Comentarios:

Los fariseos que han escuchado las parábolas de Jesús y saben que se refiere a ellos (Mt 21, 45), buscan ahora un pretexto para acabar con él. Esta es su última palabra. A ellos se unen representantes de otros grupos políticos y religiosos, que en una especie de complot organizado plantean a Jesús una serie de tres “consultas”. Por ahora no conseguirán su objetivo. Es necesario que Jesús pronuncie antes el veredicto de Dios contra Israel (Mt 23), y anuncie su segunda venida (Mt 24-25). La primera pregunta se refiere a la obligación de pagar tributos al emperador. Era una cuestión muy discutida, pues dicho tributo era el signo más evidente de la dominación romana. Los partidarios de Herodes y el alto clero estaban a favor del impuesto. Los grupos revolucionarios, sin embargo, consideraban este tributo como una ofensa a Dios, único soberano de Israel. Los fariseos, en fin, adoptaban una postura intermedia. Jesús no se identifica con ninguna de estas posturas, sino que sitúa la cuestión a un nivel más profundo. Para él lo importante es que el hombre reconozca a Dios como único señor, pues es en el hombre donde Dios ha dejado inscrita su imagen (Gn 1, 27). Al emperador le pertenecen las monedas del impuesto, pero no una sumisión como señor absoluto. La respuesta de Jesús no propugna una especie de reparto equitativo entre el poder político y Dios, sino que sitúa al hombre ante Dios como su único señor. Todo lo demás debe ser relativizado, también la sumisión al poder político.

2. MEDITA...

¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Sugerencias:

  • De Dios es el amor, la interioridad, el templo interior donde habita su Espíritu en nosotros

  • De Dios somos nosotros, que no hemos de ser más que para Dios

  • ” Padre, hágase tu voluntad “
  • ” Líbranos del mal “

3. CONTEMPLA Y REZA...

¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Sugerencias:

  • Señor, Padre bueno, que no reine la injusticia

en la tierra, tampoco en  mi corazón, Que lo

que reine en nuestro mundo y en nuestras

vidas sea la misericordia, el “dar a cada uno

en función de lo que necesita” sin envidias ni

rencores.

4. ACTÚA...

¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

5. COMPARTE...

Si la Lectio se hace en grupo, podéis compartir con sencillez lo que cada uno ha descubierto, para enriquecimiento del grupo.

6. DA GRACIAS...

Puedes acabar este momento con una oración: expresa a Dios lo que has vivido, dale gracias por lo que te ha manifestado, y pide al Espíritu que te haga pasar de la Palabra a la vida.

Te damos gracias, Padre, por este momento de oración,
por todo lo que nos has hecho llegar con tu Palabra.
Que todo lo que hemos recibido no quede inerte dentro de nosotros,
sino que crezca para poder ser transmitido a los demás.

Fuente (comentarios y sugerencias): http://www.siervas-seglares.org

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