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Oración desde la Fragilidad
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Caminaré siempre en tu presencia
por el camino de la vida.
Te entrego, Señor, mi vida, hazla fecunda.
Te entrego mi voluntad, hazla idéntica a la tuya.
Caminaré a pie descalzo,
con el único gozo
de saber que eres mi tesoro.
Toma mis manos, hazlas acogedoras
Toma mi corazón, hazlo ardiente.
Toma mis pies, hazlos incansables.
Toma mis ojos, hazlos transparentes.
Toma mis horas grises, hazlas novedad.
Hazte compañero inseparable de mis caídas y tribulaciones
Y enséñame a gozar en el camino
de las pequeñas cosas que me regalas,
sabiendo siempre ir más allá
sin quedarme en las cunetas de los caminos.
Toma mis cansancios, hazlos tuyos.
Toma mis veredas, hazlas tu camino.
Toma mis mentiras, hazlas verdad.
Toma mis muertes, hazlas vida.
Toma mi pobreza, hazla tu riqueza.
Toma mi obediencia, hazla tu gozo.
Toma mi nada, haz lo que quieras.
Toma mi familia, hazla tuya.
Toma mis pecados.
Toma mis faltas de amor,
mis eternas omisiones,
mis permanentes desilusiones, mis horas de amarguras.
Camina, Señor, conmigo;
Acércate a mis pisadas.
Hazme nuevo en la donación,
alegría en la entrega
gozo desbordante al dar la vida,
al gastarse en tu servicio. Amén
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Salmo a la búsqueda de Dios
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Señor, Señor, ¿por qué te escondes de mí de esa manera?
Te llamo con todas mis ansias
Te busco en todas direcciones
Grito desesperadamente haciaTi
Me ofrezco a Ti por entero...
¿Qué más quieres?
¿Acaso vas a negarte indefinidamente a escucharme?
Hijo mío, deja de agitarte de ese modo.
¿Cuándo vas a comprender
que no eres tú quien me busca,
sino Yo quien te llamo desde siempre;
que no eres tú quien me ora,
sino Yo quien intenta sin descanso hacerme oír por ti;
que no eres tú quien me desea,
sino Yo quien aspira a ti infatigablemente;
que no eres tú quien me llama,
sino Yo quien, día y noche, llama a tu puerta?
Tus oraciones y tus súplicas
no son sino respuesta a las que yo te dirijo.
Y es que el hambre que tienes tú de Mí
jamás podrá compararse
al hambre que Yo tengo de ti.
La sed que tienes tú de Mi agua
no se aplacará jamás
si no aprendes, en el silencio
a venir a beber de Mi fuente
sin desear ninguna otra..
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Vigilia de Navidad
Manuel Simöes
Procedencia: Colaborador/a
Las palabras humanas
apagaron el amor y las estrellas,
anochecieron la vida...
Por eso tienes que venir,
oh urgente Niño,
a lo profundo de esta noche
ya medio construida,
para implantar la paz,
el sueño y la canción,
¡Verbo eterno de Dios,
hecho a nuestra medida!
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Ven Señor
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? ¡Ahora!
Ven pronto, ven, que el mundo gira a ciegas ignorando el amor que lo
sustenta.
Ven pronto, ven, Señor, que hoy entre hermanos se tienden trampas y
se esconden lazos.
Ven, que la libertad está entre rejas
del miedo que unos a otros se profesan.
Ven, ven, no dejes ahora de escucharnos cuando tanto camino está cerrado
¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? ¡Ahora!
¿No has de ser la alegría de los probres, de los que en ti su confianza
ponen?
¿No has de ser para el triste y afligido consuelo en su pesar, luz en
su grito?
¿Quién pondrá paz en nuestros corazones si tu ternura y compasión se
esconden?
¿Quién colmará este hambre de infinito
si a colmarlo no vienes por ti mismo?
¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? Ahora
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En Búsqueda de Dios
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Mi corazón joven busca sentido para mi vida;
mi corazón joven te busca a Ti, Dios mío,
y tiene sed y tiene hambre y tiene ganas de ti,
como la cierva que busca el agua; o el niño hambriento, el pan.
¡Cómo lo siento, Señor!: mi corazón tiene
sed de ti;
mi corazón busca en ti a Alguien que llene su existencia.
Te busca con pasión y con fuerza, Oh Dios vivo, Dios de la vida,
y me pregunto a cada paso. ¿Cuándo veré tu rostro, tu faz, Oh Dios?
En mi camino muchas veces no te he buscado
y me he perdido.
Mi pecado, mi desorden, mi egoísmo y mi orgullo cegaron las búsqueda.
Mis limitaciones se convirtieron en lágrimas que mojaron mi pan,
y al comerlo me preguntaba de nuevo: ¿Dónde está tu Dios?
Adaptación del Salmo
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No se trata de
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
No se trata de "¿cómo murió?" sino de "¿cómo vivió?"
No se trata de "¿cuánto ganó?" sino de "¿cuánto dio?"
Estas son las unidades para medir el valor
De todos los seres humanos, y no su nacimiento.
No se trata de "¿Tuvo dinero?" sino de "¿Tuvo
corazón?"
¿Tuvo siempre una palabra amable, una sonrisa?
¿Supo siempre enjugar una lágrima?
¿Estuvo al lado del que le necesitó?
No importa cuál fue su templo, ni cuál fue
su credo.
Lo que importa es si ayudó a los necesitados.
No importan los elogios que, al morir, le hizo la prensa.
Lo que importa es cuántos lloraron su muerte anónimo
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Quien tenga miedo...
Julián Ríos
Procedencia: Colaborador/a
Quien tenga miedo a andar, que no se suelte
de la mano de su madre; quien tenga miedo a caer, que permanezca sentado;
quien tenga miedo a escalar, que siga en el refugio; quien tenga miedo
a equivocarse de camino, que se quede en casa... Pero quien haga todo
eso ya no podrá ser hombre, porque lo propio del hombre es arriesgarse.
Podrá decir que ama, pero no sabe amar, porque amar es ser capaz de
arriesgar por otros. Vientos de libertad.
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Despiértanos
Soren Kirkegaard
Procedencia: Colaborador/a
Señor Jesús,
Tú no viniste al mundo para ser admirado o adorado.
Tú deseaste solamente imitadores.
Por eso, despiértanos, si estamos adormecidos
En ese engaño de querer admirarte o adorarte,
En vez de imitarte y parecernos a ti.
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Te seguimos, Señor Jesús
San Agustín
Procedencia: Colaborador/a
Te seguimos, Señor Jesús,
Pero para que te sigamos, llámanos,
Porque sin ti nadie avanza.
Que sólo Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Recíbenos como un camino acogedor recibe.
Aliéntanos como la verdad alienta.
Vivifícanos, puesto que Tú eres la Vida.
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Tengo Sed del Dios Vivo
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Podría seguir así, ir tirando más o menos..
¿Por qué complicarme la vida?
Tampoco es para tomárselo tan en serio, no?
Pero tengo sed del Dios vivo.
Quisiera no tener que elegir
No tener que tomar una decisión,
Preferiría no hacer una opción.
¿Para qué tanta exigencia?
Tampoco es para ponerse tan radical, no?
Pero tengo sed del Dios vivo.
Hasta aquí he llegado, y aquí me paro
A mí que no me despierten, estoy cansado.
Ya está bien ,¿no?, total… ¿para qué?
Pero tengo sed del Dios vivo.
No quisiera renunciar a nada.
¿No sería mejor apuntarse a todo?
Sin decidirse por nada,
Sin arriesgar nada.
Pero tengo sed del Dios vivo.
Pienso que Jesús fue un buen hombre
Que dijo cosas buenas y las hizo,
Lo mataron cruel e injustamente.
Soy un admirador de su figura histórica.
Pero tengo sed del Dios vivo.
Creo en Cristo y en su mensaje,
La suya sí que es verdadera religión.
Creo que tengo fe,
A pesar de tanta duda y confusión
Creo que aún me queda esperanza
A pesar de lo que veo.
Pero tengo sed del Dios vivo.
Soy bastante religioso a mi manera.
Ni soy un santo de altar
Ni una mala persona, creo yo.
Un cristiano de siempre, de toda la vida
Vamos, como todos
Un tanto rutinario
Y no muy cumplidor, es verdad.
Pero tengo sed del Dios vivo
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Eterno Señor de Todas las cosas
S.Ignacio de Loyola
Procedencia: Colaborador/a
Eterno Señor de todas las cosas,
Siento tu mirada puesta en mí,
Sé que tu Madre está aquí cerca
Y que, en torno a ti, hay una multitud
De hombre y mujeres, de mártires y santos.
Si tú me ayudas,
Quisiera ofrecerme a ti:
Es mi determinación más firme y mi deseo
Si Tú me aceptas,
Proceder en este mundo como tú procediste.
Sé que viviste en una pequeña aldea,
Sin comodidades, sin educación especial.
Sé que rechazaste el poder político.
Sé lo mucho que sufriste:
Las autoridades te rechazaron,
Los amigos te abandonaron.
Pero, para mí, es algo maravilloso
Que me invites a seguirte de cerca
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Día tras día
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Día tras día, mi Señor,
Te voy a pedir tres cosas:
Verte más claramente,
Amarte más tiernamente
Y seguirte más fielmente.
Día tras día, día tras día, Señor
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He sido creado...
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
He sido creado para algo concreto
que no se puede asir
y es invisible a los ojos del cuerpo...
y al mismo tiempo está tan presente en mi.
Lo sé,
lo creo,
lo vivo.
Cuando me alejo de esto,
lo pierdo todo;
cuando echo mis raíces en esto,
todo lo encuentro.
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Amo Señor tus sendas
Blanco Vega
Procedencia: Colaborador/a
Amo Señor tu sendas, y me es suave la carga
Que en mis hombros pusiste;
Pero a veces encuentro que la jornada es larga,
Que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,
Que el agua del camino es amarga, es amarga,
Que se enfría este ardiente corazón que me diste;
Y una sombría y honda desolación me embarga,
Y siento el alma triste y hasta la muerte triste...
El espíritu es débil y la carne cobarde,
Lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,
De la dura fatiga quisiera reposar...
Más entonces me miras... y se llena de estrellas,
Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas,
Con la cruz que llevaste, me es dulce caminar
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Dime quién eres
Blanco Vega
Procedencia: Colaborador/a
Ahora que la noche es tan pura,
Y que no hay nadie más que tú,
Dime quién eres.
Dime quién eres y por qué me visitas,
Por qué bajas a mí que estoy tan necesitado
Y por qué te separas sin decirme tu nombre.
Dime quién eres tú, que andas sobre la nieve;
Tú que, al tocar las estrellas,
las haces palidecer de hermosura;
Tú que mueves el mundo tan suavemente,
Que parece que se me va a derramar el corazón.
Dime quién eres, ilumina quién eres;
Dime quién soy también,
y por qué la tristeza de ser hombre;
Dímelo ahora que alzo hacia ti mi corazón,
Tú que andas sobre la nieve.
Dímelo ahora que tiembla todo mi ser en libertad
Ahora que brota mi vida y te llamo como nunca.
Sostenme entre tus manos;
sostenme en mi tristeza,
Tú que andas sobre la nieve.
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El Bailarín
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Para ser un buen bailarín, con nosotros como con los de
fuera,
no hay que saber a dónde nos conduce el baile.
Hay que seguir,
ser alegre,
ser ligero.
Y sobre todo, no estar rígido.
No hay que pedir explicaciones
sobre los pasos que te gusta dar.
Hay que ser como una prolongación
ágil y viviente de ti.
Y recibir la transmisión del ritmo de la orquesta.
No hay que querer avanzar a cualquier precio,
sino aceptar girar e ir de costado.
Hay que saber detenerse y deslizarse en vez de caminar
Pero no serían mas que pasos imbéciles
Si la música no hiciese de ellos una armonía
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La realidad
Ignacio Ellacuría
Procedencia: Colaborador/a
Hacernos cargo de la realidad
Cargar con la realidad
Encargarse de la realidad
con misericordia.
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A Dios le gusta sorprender
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
A nuestro Dios le encantan los disfraces.
Se disfraza de aliento, de soplo, de brisa suave o viento huracanado.
De zarza ardiendo o nube opaca o luminosa.
De pan, de vino.
De humano.
¡Dios es todo un furtivo!
Lo suyo es sorprender.
No hacer nada como si estuviera previsto,
venir cuando no se le espera,
aparecer donde aparentemente nada tiene que hacer,
utilizar unas ropas que no le conocíamos,
deslizarse entre las páginas de una agenda apretada en la que parece
que no hay sitio para nadie,
dejarse oír en esa llamada de teléfono enervante,
sonreír al trasluz de esos ojos tan tristes,
pedir ayuda...
¡Ya lo creo que a Dios le gusta sorprender!
Al fin, el amor no es sino la capacidad cotidiana de dar sorpresas:
Cuando no hay sorpresas,
el amor corre grave peligro de apagarse.
Al Señor le encanta sorprendernos.
No para cazarnos,
sino para reavivar nuestra fe vacilante,
para despertar nuestra esperanza,
para disfrutar de nuestro asombro.
No lo olvides:
a Dios le encanta sorprender.
Si te pones a su alcance.
Si te dejas sorprender.
Si, de hecho, ya andas sorprendido por las mil y una sorpresas
que te asaltan en tu vivir cotidiano...
Seguro: ¡Dios está cerca!
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Acto de Abandono
Padre I. Larrañaga
Procedencia: Colaborador/a
En tus manos, oh Dios, me abandono,
modela esta arcilla,
como hace con el barro el alfarero.
Dale forma, y después, si así lo quieres
hazla pedazos.
Manda, ordena ¿Que quieres que yo haga?
¿Que quieres que yo no haga?.
Elogiado y humillado, perseguido,
incomprendido y calumniado,
consolado, dolorido, inútil para todo,
solo me queda decir a ejemplo de tu madre:
"Hágase en mí según tu Palabra".
Dame el amor por excelencia,
el amor de la cruz;
no una cruz heroica que pudiera satisfacer
mi amor propio;
sino aquellas cruces humildes y vulgares
que llevo con repugnancia. Las que encuentro
cada día en la contradicción,
en el olvido, el fracaso, en los falsos
juicioso en la indiferencia,
en el rechazo y el menosprecio de los demás,
en el malestar y en la enfermedad,
en las limitaciones intelectuales
y en la aridez, en el silencio del corazón.
Solamente entonces Tú sabrás que te amo,
aunque yo mismo no lo sepa,
pero eso basta.
Amén.
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Acto de Contrición
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Señor Jesús,
rostro humano del amor de Dios,
aquí me tienes, ante Ti,
con mis pecados y pobrezas,
mi inconstancia y mi ingratitud
hacia la generosidad que incondicionalmente me ofreces.
Dios Padre, me has creado para gozar de la
amistad divina,
pero una y otra vez rompo mi relación contigo;
Jesús, Buen Pastor, me has regalado una vida nueva por tu Cruz y tu
Resurrección,
pero yo me empeño en volver a ser un "hombre viejo";
Espíritu Santo, tú me has santificado en el Bautismo,
pero no dejo que ese don dé fruto en mí.
Al don de Dios que me ha hecho hijo suyo
respondo con una vida lejos de los valores del Evangelio:
con el pecado
me opongo al proyecto de Dios,
que no es otro que mi propia felicidad.
Reconozco, con verdadero dolor,
que mis actitudes y actos
han oscurecido mi condición de hijo de Dios
y han causado daño a mis hermanos.
Señor Jesús, Buen Pastor,
ayudado por tu Espíritu, que inspira toda obra buena,
me propongo
celebrar con gozo el Sacramento del Perdón,
signo del amor del Padre que me reconcilia también con la Iglesia.
Quiero seguirte de nuevo por la senda del Evangelio
y reconstruir, desde la caridad,
lo que mi egoísmo destruyó,
sabiendo que donde yo he puesto el pecado tú pones siempre la gracia.
AMÉN.
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Ayúdame, Señor, te lo suplico
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
A entender a mis hijos, a escuchar pacientemente
y contestar sus preguntas sin alterarme.
No permitas que los interrumpa
y menos que los contradiga sin razón.
Concédeme la gracia de ser siempre cortés
para con ellos,
como yo quiero que sean conmigo.
Dame el valor suficiente para confesarles
mis faltas
y pedir perdón cuando les haya hecho algún daño.
No permitas que hiera nunca con mis actos
sus sentimientos
o que me ría de sus errores y los castigue injustamente,
avergonzándolos o poniéndolos en ridículo.
Y, sobre todo, te pido Señor que nunca
descargues en ellos mi ira, tan solo para satisfacer mi egoísmo;
jamás permitas que los induzca a mentir o a robar.
Hazme cada día más humilde
y que deje de sermonearles continuamente,
ciégame para no ver los pequeños errores en mis hijos,
pero dame luz para ver las cosas buenas que tienen y que hacen.
Cuando salga de mis casillas,
ayúdame Señor a contener mi lenguaje,
pon siempre en mis labios la palabra justa
para cuando merezcan elogios.
Ayúdame a tratarlos de acuerdo a su edad,
no permitas que les robe la oportunidad
de cuidarse ellos mismos y que piensen
y lleven a cabo sus propias decisiones.
Permíteme que pueda concederles todas las
satisfacciones,
que sean razonables,
pero dame el valor suficiente para negarles
cualquier privilegio que pueda perjudicarles.
Permíteme que sea tan equitativo,
tan justo y amigable para con ellos,
que sientan auténticamente estimación por mí .
Concédeme Señor Todopoderoso,
que sea siempre digno de que mis hijos
me amen y me imiten en lo bueno.
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Bendice este trabajo
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Señor:
Bendice esta jornada de trabajo,
bendice mis esfuerzos para que rindan fruto de excelencia.
Dame amor y talento para hacer de la mejor manera mi tarea,
y para realizarla con honradez y acierto,
y bendice mi empeño de cuidar los detalles y esmerarme
tras la perfección.
Hijo Mío:
Cuida bien de este día y de su quehacer.
Este día de trabajo es la luz y es la vida,
el goce de forjar y crear la gloria de la acción
y la verdad honesta y generosa de la tarea del hombre.
Un día de trabajo bien empleado te da felicidad, sueño tranquilo
y te atrae bendiciones lo mismo en la tierra que en el cielo.
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Bienaventuranzas de la Solidaridad
Marcelo A. Murúa
Procedencia: Colaborador/a - www.buenasnuevas.com
Felices los que siguen al Señor
por la senda del buen Samaritano.
Los que se atreven a andar tras sus pasos
a superar las dificultades del camino.
a vencer los cansancios de la marcha.
Los que al andar van trazando sendas nuevas
para que otros sigan, entusiasmados,
y continúen la obra del Señor.
Los que, atentos y presurosos,
cambian su ruta para salir al encuentro
del Señor vivo en el que sufre,
tan presente en estos tiempos,
tan cercano para algunos,
para otros tan lejano.
Felices los que dan la vida por los demás.
Los que trabajan duro
por la justicia anhelada.
Los que construyen el Reino
desde lugares remotos.
Los que, anónimos y sin primeras planas,
entregan su vida para que otros vivan más y mejor.
Los que con su diario sacrificio
abren huellas de humanidad nueva
en un mundo mellado por el egoísmo neoliberal
del "dios-mercado".
Felices TODOS los que trabajan por los pobres.
Desde los pobres.
Junto a los pobres.
Con corazón de pobre.
Contemplando a diario
la hermana muerte, temprana,
injusta, dolorosa,
en los rostros de los niños olvidados,
sin salud, ni educación, ni juegos
(infancias robadas por miles
en mi continente sufrido desde antaño).
Felices los que viven solidarios
dejando el asfalto limpio y prolijo
para caminar los senderos pedregosos, polvorientos
que abren al mundo de los que no cuentan
en los números o estadísticas de los ministerios de turno.
Felices los que aman al hermano concreto.
Los que no se van en palabras
sino que muestran su amor verdadero
en obras de vida, de compañía y de entrega sincera.
Felices los que enseñan,
los que intentan que todos aprendan
sin distinciones de color, piel o dinero.
Felices los que comparten sus bienes
don-regalo del Buen Dios
para vivir como hermanos
y demostrarlo en la práctica.
Los que no guardan con egoísmo
sino que brindan y comparten.
Felices los que caminan juntos,
en búsqueda comunitaria
del Reino de Vida Nueva
y Fraternidad Realizada.
Los que se ayudan en las buenas y en las malas,
los que aprenden que mas pueden dos juntos que uno solo.
Felices TODOS los que piensan primero
en el hermano y que encuentran su alegría
y el gozo y el sentido de la vida
en trabajar por los demás
y por el Reino
y por el Señor vivo en medio nuestro.
Olvidado,
marginado,
solo y abandonado
en los rostros de jóvenes
de indígenas, de ancianos
de mujeres solas
de desempleados
y de tantos otros (como nos dice Puebla
y los obispos latinoamericanos)
FELICES , SEÑORES,
- y alzo la voz para que escuchen todos -
LOS QUE LOS QUE VIVEN
EL MANDAMIENTO PRIMERO
QUE ES AMOR A DIOS EN EL HERMANO.
Y en estos días de final de siglo
por tanto egoísmo e indiferencia signados,
Felices los que encuentran
que este amor hoy se revela en un camino:
ser solidario,
SER SOLIDARIO.
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Bienaventuranzas de la Tercera Edad
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
Benditos los que son capaces de comprender
que me tiembla el pulso y que mis pasos
son lentos y vacilantes.
Benditos los que se acuerdan de que mis oídos
ya no oyen bien
y que a veces no entiendo todo.
Benditos los que saben que mis ojos
ya no ven bien,
y no se impacientan si se me cae algo
de la mano y se rompe.
Benditos los que no se avergüenzan
de mi torpeza al comer
y me hacen un lugar en la mesa familiar.
Benditos los que me escuchan
aunque les cuente mil veces el mismo cuento,
o los mismos recuerdos de mi juventud.
Benditos los que no me hacen sentir de más
y me demuestran su afecto con delicadeza y respeto.
Benditos los que encuentran tiempo
para estar a mi lado y enjugar mis lágrimas.
Benditos los que me tiendan su mano
cuando me llegue la noche y deba presentarme ante Dios.
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Credo con sabor latino
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: Colaborador/a
CREEMOS en Dios,
Padre de la Madre Tierra,
creador de la vida y la libertad,
imagen y semejanza del Hombre Nuevo,
esperanza de los pobres.
CREEMOS en Jesucristo,
el primer bienaventurado,
compañero en el sufrimiento,
hermano en la resurrección,
camino por donde pasa el reino de la paz.
CREEMOS en Maria vientre fecundo
donde crece la Iglesia viva,
amiga solidaria en los sufrimientos
de las mujeres en el campo y la ciudad.
CREEMOS en el Espíritu que anima
la construcción de la sociedad nueva,
en la fuerza santificadora
que impulsa a los pobres
con una primavera entre el dolor de América Latina,
en la Iglesia de los bienaventurados
que llevan encendidas sus lámparas
para que empiece la fiesta del Reino.
RECONOCEMOS un solo bautismo
en la sangre de los mártires,
confesamos nuestra fe "EN LA LEY DE AMOR".
Esperamos la resurrección del pueblo
y nos alegramos alabando al Señor,
que ha puesto su mirada en los desheredados del pan,
de la casa y de la tierra.
Así sea.
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