Si
el amor te escogiera
S.R. Lysaght
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Si el amor te escogiera
y se dignara llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes!
Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla
tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida.
Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo.
¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo!
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Cada
mañana
Patxi Loidi
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Cada mañana
sales al balcón
y oteas el horizonte
por ver si vuelvo.
Cada mañana bajas saltando las escaleras
y echas a correr por el campo
cuando me adivinas a lo lejos.
Cada mañana me cortas la palabra,
te abalanzas sobre mí
y me rodeas con un abrazo redondo
el cuerpo entero.
Cada mañana contratas la banda de músicos
y organizas una fiesta por mí
por el ancho mundo.
Cada mañana me dices al oído
con voz de primavera:
hoy puedes empezar de nuevo.
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Vamos
a ver
Gloria Fuertes
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Vamos a ver si es cierto
que le amamos
vamos a mirarnos por dentro un poco
¡Hay cosas colgadas que a él le lastiman
freguemos el suelo y abramos las puertas!
Borremos los nombres de la lista negra,
pongamos a los enemigos encima de la cómoda,
invitémosles a sopa.
Toquemos las flautas de los tontos, de los sencillos.
Que Dios se encuentre a gusto si baja.
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La
llamada del todo
Benjamín González Buelta Procedencia:
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Hay que dejarlo todo
en el seguimiento a Jesús.
Primero se dejan las cosas:
lo que se recibe heredado
y viene grapado a apellido,
lo que es fruto del trabajo
y lleva nuestra huella.
También hay que dejarse a sí mismo:
los propios miedos,
con su parálisis y los propios saberes,
con sus rutas ya trazadas.
Después hay que entregar
las llaves del futuro,
acoger lo que nos ofrece el Señor de la historia
y avanzar en diálogo de libertades encontradas
mutuamente para siempre,
que se unifican en un único paso
en la nueva puntada de tejido (...)
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Lo que vos queráis
Juan Ramón Jiménez
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Lo que vos queráis,
Señor,
sea lo que vos queráis.
Si queréis que, entre las rosas ría
hacia los matinales resplandores de la aurora,
sea lo que vos queráis.
Si queréis que entre los cardos sangre,
hacia las insondables sombras de la noche eterna,
sea lo que vos queráis.
Gracias si queréis que mire,
gracias si queréis cegarme,
gracias por todo y por nada.
Lo que vos queráis, Señor,
Sea lo que vos queráis.
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Amor es...
Dulce María Loynaz
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Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan....
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas
dulces..., amar lo amable, no es amor:
Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo en el ansia
de la semilla ciega que perdió
el rumbo de la luz, aprisionada
por su tierra, vencida por su misma
tierra... Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra
por dentro.
Es entrarse en la entraña de la noche y adivinarle
la estrella en germen... ¡La esperanza
de la estrella!... Amor es amar
desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender...
Amor es apretarse a la cruz, y clavarse
a la cruz, y morir y resucitar
¡Amor es resucitar!
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El prójimo
Carlo María Martin
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
El prójimo no
es algo que ya existe.
Prójimo es algo que uno se hace.
Prójimo no es el que ya tiene conmigo
relaciones de sangre, de raza,
de negocios, de afinidad...
Prójimo me hago yo
cuando ante un ser humano,
incluso ante el extranjero o el enemigo,
decido dar un paso que me acerque,
me aproxime a él.
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Llamada
Valentín Arteaga
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Qué querrás
Tú decirme, me pregunto
mientras ando hasta Ti sin conocerte
todavía, Señor. Tú me has llamado
y me he echado al camino sin dudarlo.
No sé ni dónde estás, pero yo voy
andando que andarás; puede que tarde
toda mi vida ya por el viaje.
Yo sé que te veré. Tú me has llamado.
Lo que más me preocupa es qué querrás
Tú decirme. No sé
qué pueda contestarte ni me importa.
¡Debe ser muy hermoso cuanto digas!
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Profecía de la paz
Isaías, profeta
Procedencia: Colaborador/a
- Bíblia
Al final de los tiempos,
estará firme el monte de la casa del Señor,
descollando entre los montes,
encumbrado sobre las montañas.
Hacia él confluirán las naciones,
caminarán pueblos numerosos.
De las espadas forjarán arados,
y de las lanzas podaderas.
No levantará la espada nación contra nación
ni se ejercitarán más en la guerra.
Casa de Jacob, en marcha.
Caminemos a la luz de Yahvéh
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La oveja perdida
Sant Ambrosi
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Ven, Jesús,
a buscarme,
busca a la oveja perdida.
Ven, pastor.
Deja las noventa y nueve
y busca la que se ha perdido.
Ven hacia mí. Estoy lejos.
Me amenaza la batida de los lobos.
Búscame, encuéntrame,
acógeme,llévame.
Puedes encontrar al que buscas,
tomarlo en brazos
y llevarlo.Ven y llévame
sobre tus huellas.
Ven Tú mismo.
Habrá liberación en la tierra
y alegría en el cielo.
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No tienes manos
Autor/a: Desconegut/da
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Jesús, no tienes
manos.
Tienes sólo nuestrs manos
para construir un mundo
donde reine la justicia.
Jesús, no tienes pies.
Tienes sólo nuestros pies
para poner en marcha la libertad y el amor.
Jesús, no tienes labios.
Tienes sólo nuestros labios
para anunciar al mundo
la Buena Noticia de los pobres.
Jesús, no tienes medios.
Tienes sólo nuestra acción
para lograr que todos seamos hermanos.
Jesús, nosotros somos tu Evangelio,
el único Evangelio que la gente puede leer,
si nuestras vidas son obras
y palabras eficaces.
Jesús, danos tu amor y tu fuerza
para proseguir tu causa
y darte a conocer a todos cuantos podamos.
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La espera
Valentín Arteaga
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Me esperas cada día.
Siempre vienes,
no cesas de llegar desde el silencio
hasta el sol de mi puerta.
Tiras piedras suaves y pequeñas, transparentes
al cristal de mi cuarto y de mis ojos.
No descorro mi voz. No me doy cuenta
de que Tú estás ahí, que esta hora
es otra vez tu cita. No distingo
tu llamada. Mañana,
esta siesta, este ocaso, en esta noche
también vendrás, Tú nunca
dejarás de llegar.
Hasta que un día
saldré por fin, lo sabes,
y en tus manos
pondré cuanto me esperas
y me diste.
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Dame tu
fuerza
P. Yoganada
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Padre,
haz que mis ojos vean lo que Tú ves
Haz que mis oídos oigan el estruendo de tu voz
en las ondas de lo creado.
Haz que mi hablar sea un baño de palabras de néctar
que se viertan sobre gente que está presa de amargura.
Haz que mis labios sólo canten los cantos de tu amor y tu
alegría.
Padre amado,
realiza por medio de mí la obra de la verdad.
Ten mis manos ocupadas en servir a todas las personas.
Haz que mi voz esparza de continuo
semillas de amor para Ti
en esta tierra en que la gente te busca.
Haz que mis pies avancen siempre
por el camino de la justicia.
Guíame de mi ignorancia a tu luz.
Padre, mueve mi corazón
y hazme sentir simpatía por todas las criaturas vivientes.
Que tu Palabra sea el Maestro de la mía.
Piensa con mis pensamientos,
porque mis pensamientos son tus pensamientos,
mi mano es tu mano,
mis pies son tus pies,
mi vida es tu fuerza
para luchar por la justicia, social y personal
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Te necesito a Tí
Rabindranath Tagore
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
¡Te necesito
a Ti, sólo a Ti!
Deja que lo repita sin cansarse mi corazón.
Los demás deseos que día y noche me embargan
son falsos y vanos hasta sus entrañas.
Como la noche esconde
en su oscuridad
la súplica de la luz,
así en la oscuridad de mi inconsciencia
resuena este grito:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
Como la tormenta está
buscando la paz
cuando golpea la paz con su poderío,
así mi rebelión golpea tu amor y grita:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
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Cara a
cara
Rabindranath Tagore
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Oh, Señor
de mi vida,
estaré ante Ti
cara a cara.
con las manos juntas,
oh Señor de todas las palabras,
estaré ante Ti
cara a cara.
Bajo tu gran cielo,
en soledad y silencio,
con humilde corazón,
estaré ante Ti
cara a cara.
En este mundo laborioso,
de herramientas y luchas y multitudes con prisa,
¿estaré ante Ti
cara a cara?
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Y no sé decirte
nada
Autor/a: Desconegut/da
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Rodeado por todas partes,
como una isla,
como una roca solitaria en la mar.
La marea crece,
sube y sube
hasta arriba y cubre la roca.
La erosiona por debajo y la traspasa.
La rodea y abraza
por todas partes,
por arriba y por abajo,
por los lados.
Siento tu presencia
que me envuelve
me empapa
y me llena.
Estoy metido en Ti.
Siento tu amor
que me toma en las olas de sus brazos,
me cubre de caricias
y me ama.
Y no me dice nada.
Y no sé decirte
nada...
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Nada te
turbe
Santa Teresa
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza
quien a Dios tiene
nada le falta:
¡Sólo Dios basta!
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Acto de
abandono al Padre
Charles de Foucauld
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Padre, me pongo en
tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a
todo.
Lo acepto todo,
con tal de que tu voluntad
se cumpla en mi
y en todas tus criaturas.
No deseo nada más Padre.
Te encomiendo mi
alma,
te la entrego
con todo el amor de que soy capaz,
porque te amo y necesito
darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con infinita confianza,
porque tú eres mi Padre.
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Hazme payaso
Gloria Fuertes
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Anda, pasa.
Pasa, anda,
no tengo más remedio que admitirte.
Tú eres el que viene cuando todos se van.
El que se queda cuando todos se marchan.
El que cuando todo se apaga, se enciende.
El que nunca falta.
Mírame aquí,
sentado en una silla.
Todos se van, apenas se entretienen.
Haz que me acostumbre
a las cosas de abajo.
Dame la salvadora indiferencia,
haz un milagro más,
dame la risa,
¡hazme payaso, Dios, hazme payaso!
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Salmo de alabanza
salmo 103
Procedencia: Colaborador/a
- Bíblia
Bendice a Dios, alma mía,
del fondo de mi ser su santo nombre,
bendice a Dios, alma mía,
no olvides sus muchos beneficios.
El, que todas tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y de ternura,
él, que harta de bienes tu existencia,
mientras tu juventud se renueva como el águila.
Dios, el que hace obras de justicia,
y otorga el derecho a todos los oprimidos,
manifestó sus caminos a Moisés,
a los hijos de Israel sus hazañas.
Clemente y compasivo es Dios,
tardo a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente
ni para siempre guarda su rencor;
no nos trata según nuestros pecados
ni nos paga conforme a nuestras culpas.
Como se alzan los cielos por encima
de la tierra,
así de grande es su amor para quienes le temen;
tan lejos como está el oriente del ocaso
aleja él de nosotros nuestras rebeldías.
Cual la ternura de un padre para
con sus hijos,
así de tierno es Dios para quienes le temen;
que él sabe de qué estamos plasmados,
se acuerda de que somos polvo.
¡El hombre! Como la hierba
sus días,
como la flor del campo, así florece;
pasa por él un soplo, y ya no existe,
ni el lugar donde estuvo le vuelve a conocer.
Mas el Amor de Dios desde siempre
hasta siempre
para los que le temen,
y su Justicia para los hijos de sus hijos,
para aquellos que guardan su alianza,
y se acuerdan de cumplir sus ordenanzas.
Dios en los cielos asentó
su trono,
y su soberanía en todo señorea.
Bendecid a Dios, todos sus ángeles,
héroes potentes, agentes de sus órdenes,
en cuanto oís la voz de su palabra.
Bendecid a Dios, todas sus huestes,
servidores suyos, ejecutores de su voluntad.
Bendecid a Dios, todas sus obras,
en todos los lugares de su imperio.
¡BENDICE A DIOS, ALMA MIA
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Juntos en la tu búsqueda
Autor/a: Desconegut/da
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Aquí estamos,
Señor Jesús: juntos en tu búsqueda.
Aquí estamos con el corazón en alas de libertad.
Aquí estamos, Señor, juntos como amigos. Juntos.
Tú dijiste que estás en medio de los que caminan juntos.
Señor Jesús,
estamos juntos y a pie descalzo.
Juntos y con ganas de hacer camino, de hacer desierto.
Juntos, como en un solo pueblo, como en racimo.
Juntos como piña
apretada, como espiga,
como un puño.
Danos, Señor
Jesús,
la fuerza de caminar juntos.
Danos, Señor Jesús,
la alegría de sabernos juntos.
Danos, Señor Jesús,
el gozo del hermano
al lado.
Danos, Señor Jesús,
la paz de los
que buscan en grupo.
Es bueno, Señor,
entrar en la aventura
de manos dadas.
Es bueno para que nadie
se quede perdido
en el camino.
Es bueno, Señor,
compartir ilusiones
y esperanzas.
Es bueno, Señor, dejarse guiar
por la presencia de tu Espíritu.
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Nos has dado un deseo
Autor/a: Desconegut/da
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Nos has dado un deseo.
Has puesto alas al corazón y
queremos,
como en bandada,
alzar gozosos el vuelo.
Nos has dado un deseo: el de buscarte,
el de tender a ti
como busca la flor el sol y el agua el mar inmenso.
Tú has puesto en nuestro
corazón deseos de más allá.
Has puesto caminos
de libertad, de trascendencia.
Queremos, Señor Jesús,
recorrer la aventura de orar,
de orar juntos, en esta aventura apasionante.
Señor Jesús, queremos
un corazón vacío, desinstalado.
Queremos un corazón desnudo, despojado y pobre.
Queremos un corazón con aire fresco de la mañana.
Queremos un corazón al soplo de tu Espíritu.
Señor Jesús, ábrenos
el corazón a la escucha.
Ábrenos el corazón desde la soledad, desde el silencio.
Ábrenos el corazón al contacto de tu Palabra.
Ábrenos el corazón al soplo de tu Espíritu.
Queremos, Señor Jesús,
entrar dentro de nosotros.
Queremos peregrinar al interior de nuestras vidas.
Queremos hacer camino hasta el desierto de nuestro corazón.
Queremos poner la tienda en el centro de nosotros mismos.
Caminamos hacia ti, subimos cansados tu montaña.
Sabemos que la ascensión es dura pero el grupo nos aguanta.
Sabemos que tú te das en lo alto, en lo de arriba.
Sabemos que vale la pena subir y encontrarte.
Buscamos, Señor, el manantial
de nuestro río.
Buscamos, Señor, la vida que alimente y anime nuestra vida.
Buscamos, Señor, la raíz, la razón de nuestra
existencia.
Buscamos, Señor, el amor, la fuerza para amar.
Señor Jesús, descúbrenos
el rostro del Padre.
Señor Jesús, danos la fuerza arrolladora de tu Espíritu.
Señor Jesús, comunícanos tu presencia resucitada.
Señor Jesús, enséñanos a caminar unidos
a ti.
Juntos en tu búsqueda, Señor.
¡ Señor de los encuentros !
A pie descalzo
en oración sincera.
¡Señor de los caminos!
Empeñados en esta aventura apasionante. ¡Señor
del misterio !
Aquí estamos sabiendo que Tú también estás
con nosotros.
Porque Tú, Señor, te manifiestas al que te busca;
porque Tú, Señor, eres la fuerza del que te encuentra.
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Salmo en busca del sentido
de la vida
Autor/a: Desconegut/da
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Como si empezara a
salir de un sueño, así me siento, Señor Jesús.
Comienzo a saborear el alba de un nuevo amanecer,
y es algo así como la paz después de la tormenta.
Un arcoiris se abre sobre mi vida en búsqueda
y ahora sé que después de la tempestad viene la calma.
Señor Jesús, Señor del sosiego y de la serenidad,
acompáñame en este nuevo camino que estreno.
Yo quiero Señor,
poner
mis ojos dentro.
Quiero abrir los ojos del corazón y
con 'nuevos ojos de ver' mirar la luz
y buscar el bien y la belleza,
la verdad y el amor en mi corazón
escondido y silencioso.
Quiero, Señor, construir
mi vida desde la Vida.
Quiero levantar mi vuelo desde una libertad responsable.
Quiero hacer verdad en mi camino desde la Verdad.
Quiero, Señor, vivir el amor y el servicio desde el Amor.
Te necesito, Tú que eres la respuesta a mi búsqueda.
Señor Jesús,
yo quiero un
sentido para mi vida,
Quiero crecer en búsqueda de razones para mi existencia;
encontrar el ideal, la norma,
el modelo de ser hombre.
Quiero, Señor Jesús,
orientar mi vida, darle rumbo;
saber la razón de mi origen,
de dónde vengo.
Quiero que el río de
mi vida tenga en ti su
manantial.
Quiero saber la razón de
lo que haga en la vida;
saber si mi vida
vale la pena vivirla.
Quiero que el sentido de
mi vida seas tú.
Quiero saber hacia dónde camino,
saber cual es el destino y la meta de mi vida.
Quiero que tú, Cristo el Señor, seas el final de mi
camino.
Señor Jesús,
no quiero una vida que se apoye desde
fuera.
No quiero muletas que no me dejen ir lejos.
No quiero soportes que no aguanten mi libertad.
No quiero parches para mi camino, ni caretas para mis problemas.
No quiero manos que me empujen, ni que den cuerda a mi fracaso.
No quiero quedarme en la cáscara de las cosas mientras mi corazón
se muere de hambre.
No quiero optar por la muerte, por la destrucción, por las
cosas que se acaban, por el humo de pajas.
No quiero vivir desde la superficie, desde la piel.
No quiero ser vida vacía,
vida gastada.
Señor Jesús:
¡quiero vivir con fuerza y desde dentro!.
Señor Jesús, quiero pedirte fuerza para optar.
Fuerza para optar como persona, como hombre.
Fuerza para optar por
una fe recia en ti;
para optar por
la comunidad en que vivo.
Fuerza para optar por
un proyecto de vida;
para optar por
los necesitados de ayuda.
Fuerza para optar por
una vida sin término;
para optar y vivir siempre decidido
a comenzar de nuevo.
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Señor Jesús
Autor/a: Desconegut/da
Procedencia: Colaborador/a - www.pastoralsj.org
Señor Jesús,
abre mis ojos
a la luz de tu verdad.
Abre mis ojos al corazón del hombre que transciende;
a los valores de tu Reino.
Abre mis ojos a la bondad y la ternura,
al perdón, a la justicia, a la fraternidad,
a la verdad, a la pureza y a la sencillez.
Señor Jesús, abre mis ojos a los valores que no se acaban.
Señor Jesús, abre mis ojos más allá de
tu muerte:
a la luz y la libertad de tu Resurrección.
Tú, Señor
Jesús, estás aquí, en mi nuevo camino.
Tú, Señor Jesús, estás aquí y me
ofreces tu
proyecto de vida.
Yo cuento contigo:
eres la respuesta a
mi pregunta;
eres la razón a mis razones.
Yo cuento contigo:
eres el ideal de hombre
que yo quiero;
eres el proyecto que
yo asumo.
Yo cuento contigo:
eres la Persona y el Programa
de mi vida;
eres el sentido de mi vida.
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